¡Ya estamos aquí de nuevo! Se acaba otra campaña en Testamus después de haber estado probando Reaviva Color de Schwarzkopf.

Conocí este producto gracias a Testamus y su campaña buscando embajadores, y me llamó la atención para lo que servía, y pensando que me podría ir muy bien, me apunté a ella, siendo seleccionada para recibir Reaviva Color en casa.

La campaña ha sido un poco… “disparatada”. Había varias campañas funcionando a la vez, con lo que el producto tardó un poco más de lo que estaba previsto en llegar, pero sabiendo de los problemas que había en los plazos de entrega, se amplió el tiempo para que pudiéramos probar bien el producto antes de dar nuestra opinión.

En este tiempo lo he probado 2 veces… y estoy realmente sorprendida. He leído muchos comentarios de otras embajadoras, y he visto opiniones completamente contrarias, desde que funciona de maravilla, hasta que no notan ninguna diferencia. Yo, la verdad, ¡es que estoy encantada! No sé si es que mi pelo, a pesar de que se me estropea enseguida si no le hago nada especial, es súper agradecido en cuanto lo hago, pero desde la primera aplicación he notado la diferencia.

No sólo se trata del brillo, sino que esas raíces que ya se me estaban viendo blancas… ¡se han disimulado muy bien! Vale, mis fotos no son una auténtica maravilla, no soy muy de selfies, así que controlo más bien poco mi cocorota, pero espero que sepáis apreciar un poco que no sólo tiene más brillo, sino que las canas se han “escondido”.

En la primera foto, es mi pelo antes de echarme el producto. En la segunda foto, tras la primera aplicación. En la tercera foto, tras la segunda aplicación. La cuarta es… una advertencia… Si os leéis bien las instrucciones, os indica que uséis una toalla oscura y que se puede manchar. Yo tengo esa, desde que tengo conciencia, para secarme el pelo. Incluso después de teñirme la he usado, así que no hice caso a las indicaciones, por ello, como veis, acabé manchándola de la mousse. No sé si se irá después de lavarla, ya editaré la entrada para contarlo.


Sí… hay un Spiderman de peluche en las fotos… no me he dado cuenta del detalle hasta que no las he editado, jajajaja. Eso me pasa por no enseñarle a Dexter a recoger sus juguetes, y que al ser uno de sus preferidos, siempre está tirado por el pasillo, qué se le va a hacer.

¿Que cómo sé después de esas fotos desastrosas que realmente ha funcionado? Porque tengo un detector de canas muy efectivo: mi hermana. Siempre que me ve, se fija en ellas y me dice que ya me tengo que teñir, que tengo muchas, o que ya tengo raíces blancas… Así que en cuanto probé Reaviva Color le pregunté que si notaba algún cambio, y me dijo que sí. Y en esta segunda vez, lo he notado hasta yo.

Eso sí, también he notado que sigo necesitando de un acondicionador, porque aunque lo deja suave, no tanto como a mí me gusta, y que lo necesito también para que no se me enrede tanto el pelo, que con la cantidad que tengo, es un suplicio.

La única pega que creo que le encuentro, es el precio, que son 6€, y aunque da más brillo y ayuda a esconder las canas y da para varios usos, se me hace elevado. También es cierto que hay que pagar la novedad y la calidad de la marca, como es Schwarzkopf, y que quizás en un futuro baje un poco el precio (o eso espero), pero que a día de hoy, merece la pena el resultado. Ahora podré aguantar más antes de volver a teñirme.

De bueno… pues tiene muchísimas cosas. Tiene una aplicación muy sencilla y rápida, en forma de mousse, lo puedes usar en la ducha, con lo que facilita mucho el trabajo. No necesitas guantes (eso sí, una vez lo apliques, te tienes que lavar las manos, que se quedan manchadas, pero se limpian sin problemas). En 3 minutos está listo y puedes aclarártelo. Y tiene un olor muy agradable. Yo me esperaba algo fuerte, como los tintes, que luego se te meten en las narices y no eres capaz de quitártelo en un par de días; todo lo contrario, el olor no molesta, todo lo contrario, es bueno y no se te queda molestando un par de días.

Y poco más que contar… que yo me he quedado encantada con la experiencia (y tengáis cuidado con las toallas…)… ¡Ah! Y que yo me cogí el color de castaños oscuros, para que veáis bien cómo me queda.

¡Nos vemos en la próxima campaña!